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Ni la belleza de las estrellas
en una noche oscura,
se igualan a ti de bella
linda, clara y pura.

Bendigo a Dios al conocerte
y el poder estar contigo;
bendigo mi buena suerte
de tenerte aquí conmigo.

Como arena acariciada por olas
de aquel inmenso mar,
igual de inmenso es mi amor Fabiola
pues sólo te sé amar.
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